Formación inclusiva y diversa es promovida en jardín infantil Alberto Hurtado
22 de noviembre de 2025

El centro educativo Alberto Hurtado es un proyecto educativo las necesidades de los niños y niñas, ubicado en Tierras Blancas, en la comuna de Coquimbo. El establecimiento, que pertenece a la Fundación Integra, ofrece un espacio en el que los niños pueden desarrollarse mientras se atiende a sus necesidades tanto generales como personales.
En los últimos años este jardín infantil ha recibido a muchas familias, creciendo tanto en sus párvulos como en su personal de trabajo. Actualmente la diversidad entre los niños que pertenecen al establecimiento es bastante común, lo que vuelve clave el derecho de la inclusión para lograr un ambiente en el que todos se sientan acogidos y reconocidos sin importar sus contextos.
El concepto de inclusión es más amplio de lo que aparenta a simple vista. Su mención normalmente es asociada al buen trato y ayuda a niños con capacidades diferentes donde uno de los mayores exponentes son niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), sin embargo, existen otros ámbitos vinculados a esta idea tales como la diversidad cultural.
Un aspecto que resalta al hablar de la forma de inclusión del jardín es el trabajo con los niños y niñas que presentan alguna condición de TEA, donde destaca:
- Respeto: Aprendizaje del idioma, valoración de tradiciones y costumbres.
- Matices: Adaptación a sus necesidades.
- Empatía: Disfrutar de un ambiente libre donde sus derechos y contextos son protegidos.
- Atención personalizada: Las educadoras utilizan metodologías para que los niños y niñas aprendan a su propio ritmo.
De acuerdo a Grupo Social Once, “La inclusión es una forma de vida, es la actitud que permite integrar a todos los individuos como iguales dentro de una sociedad, en la que pueden participar y contribuir”. Esto no solo se limita a capacidades diferentes, sino que también aplica a creencias religiosas, diferentes nacionalidades, razas diferentes, etc.
Este jardín se destaca por su fuerte compromiso con la inclusión y el derecho a la educación, Carolina Miño, directora del establecimiento, señala que “recibimos con orgullo a niños y niñas con condición de TEA. Hemos implementado nuevas estrategias de inclusión que van desde adecuaciones pedagógicas hasta espacios de acompañamiento emocional, porque creemos que cada pequeño merece aprender y crecer en igualdad de condiciones”.
Las identidades y culturas son reconocidas
La diversidad cultural se ha convertido en una riqueza para la comunidad educativa. En los últimos años ha aumentado el ingreso de niños extranjeros, principalmente de nacionalidad venezolana y haitiana, quienes han sido recibidos con actividades que celebran sus raíces y costumbres. En el jardín infantil se les da espacio a sus banderas y a su música típica, creando un ambiente en el que sus tradiciones son reconocidas y compartidas con todos. Esto permite que los pequeños se sientan orgullosos de su identidad y que sus compañeros chilenos aprendan a valorar y respetar otras culturas.
La inclusión también abarca el acoger a las personas extranjeras que han venido a vivir a nuestro país. Fabiola Veliz, educadora de párvulo y encargada de las salas cuna mayor, explica que “recibimos con entusiasmo a niños y niñas extranjeras que se integran a nuestro jardín. Hemos desarrollado estrategias de inclusión que van desde el acompañamiento en el aprendizaje del idioma hasta la valoración de sus culturas y tradiciones, porque creemos que todos los niños merecen sentirse bienvenidos y crecer en un entorno de respeto y diversidad”.
El Jardín Alberto Hurtado no solo se preocupa de satisfacer las necesidades individuales de cada niño, sino que también promueve la diversidad cultural y lingüística al igual que fomenta la equidad, pertenencia y respeto. Tiene como objetivo continuar protegiendo a la comunidad de Tierras Blancas sin importar cuál sea su nacionalidad, cultura, credo o necesidad de adaptación pedagógica.