Educación

El cariño y buen trato son promovidos en Jardín Infantil

11 de noviembre de 2025

El cariño y buen trato son promovidos en Jardín Infantil
Katherine Abarca
Narayani Irarrázabal
Valentina Pastén
Por Katherine Abarca, Narayani Irarrázabal y Valentina Pastén

En el sector de La Cantera se encuentra el jardín infantil Manitos de Colores, caracterizado por trabajar en promover el buen trato entre el equipo de profesionales y las familias de los niños. Su misión va más allá de cuidar, sino que se centra en la confianza, el respeto mutuo y la comunicación efectiva como los pilares fundamentales para el correcto desarrollo de las infancias, según indican las trabajadoras del lugar.

El buen trato entre pares, la comunicación y el amor por los niños son las prioridades de sus trabajadoras de Manitos de Colores, establecimiento que forma parte de Fundación Integra, La institución infantil fue inaugurada en 2016 en la Villa Talinay en la comuna de Coquimbo, con coloridas instalaciones, totalmente al servicio de la comunidad que no poseía un lugar con sus características. Hoy, cada una de las educadoras se especializa en el desarrollo integral de cada uno de los niños que asisten.

El manejo de conflictos internos se aborda mediante diálogos y consensos en el jardín infantil, Irelda Carvajal, asistente administrativa de la institución, señala que “tenemos que solucionar nuestros problemas porque nosotros los transmitimos a los niños. Si estoy enojada con mi compañera, les voy a transmitir inseguridad a ellos. Tengo que transmitirles seguridad y confianza”. Por ello, Carvajal destaca que la comunicación es esencial entre las trabajadoras para crear un ambiente saludable para los infantes.

La Organización Mundial de la Salud caracteriza el concepto de Entorno Laboral Saludable como “aquel en el que los trabajadores y directivos colaboran en utilizar un proceso de mejora continua para proteger y promover la salud, seguridad y bienestar de los trabajadores y la sustentabilidad del ambiente de trabajo”. Los conflictos suelen ser casi inexistentes en el equipo del Jardín, pero cuando surgen, se debe seguir un conducto formal, según indican las trabajadoras. La resolución de problemas parte por un diálogo respetuoso entre compañeras. En pocas instancias se recurre a consultar a la directora, ya que a menudo existe una buena comunicación que les permite compartir opiniones y llegar a acuerdos.

Existe un reconocimiento diario del trabajo en Manitos de Colores tanto por parte de su directora como entre las trabajadoras, las que destacan el valor de los reconocimientos cotidianos. Irelda Carvajal comenta que “el reconocimiento va más allá de un diploma, es en el día a día cuando nos agradecemos y valoramos mutuamente”. A pesar de que celebran los días de la administrativa, del técnico en educación parvularia y el día de la cocinera, lo que más les conmueve son las instancias de poder reconocer la labor de sus colegas.

Una labor que se inicia desde el hogar

Para el equipo del jardín infantil es primordial tener un buen trato hacia los apoderados. Lorena Gómez, técnico en asistente de párvulos, considera a la comunicación como un punto clave y asegura que “el apoderado es parte de la educación de los niños. Entonces, es fundamental que las relaciones con la familia sean siempre de respeto, buen trato y con relaciones sanas”.

Manitos de Colores busca forjar lazos con las familias para favorecer una comunicación fluida y respetuosa, emplea los siguientes canales:

- Reuniones de apoderados

- Entrevista personal entre apoderado y educadora

- Libreta de comunicaciones

- Informes al hogar con avances del desarrollo pedagógico del niño

- Grupos de WhatsApp informativos

- Llamadas telefónicas

Pese a los canales comunicativos que emplea la institución, el equipo de trabajo sugiere la posibilidad de involucrar aún más a la comunidad educativa y a las familias de los pequeños. Natalia Álvarez, educadora de párvulos, destaca el buen trato entre las trabajadoras y hacia los apoderados, señalando que “un niño feliz es un padre feliz. Nosotros tratamos muy bien a los niños, como si fueran nuestros propios hijos. Eso se ve reflejado en los niños cuando llegan sus padres”.

En palabras de las mismas educadoras y equipo de gestión del jardín infantil, los apoderados aprecian el calor humano y el buen ambiente en el que crecen los infantes. Irelda Carvajal añade que la confianza de los padres hacia el establecimiento es fuerte y señala que “nosotras tenemos confianza con ellos y ellos también hacia nosotras. Nos entregan su tesoro, su hijo. Entonces, ¿cómo vamos a fallarles a ellos?”. Tienen un compromiso con las infancias que han ido perfeccionando en base a las necesidades de sus niños y niñas.

Hoy Manitos de Colores continúa implementando prácticas y canales para mejorar las relaciones entre el equipo educativo y las familias de sus alumnos. Cada día buscan alternativas para mejorar la participación de la comunidad, educan a los niños con vocación y los cuidan pensando en el cariño y respeto que merecen. Así, el buen trato y el compromiso se han convertido en una parte fundamental para el pleno desarrollo de las infancias y futuras generaciones desde una comunicación efectiva.