Disparidades en la participación electoral son evidenciadas en zonas rurales de la región de Coquimbo
4 de diciembre de 2025

La baja densidad poblacional, la dispersión geográfica y problemas de transporte han influido para que las comunas rurales muestren una menor tasa de votación comparadas con las ciudades costeras de la región, que, al tener una población más alta, poseen al mismo tiempo una mayor cantidad de votantes y facilidades para sufragar. Esta situación demuestra algunos de los desafíos más comunes a la hora de ejercer el derecho a voto de miles de chilenos y chilenas.
La participación electoral en territorios rurales demuestra disparidad cuando se equipara con las ciudades urbanas, principalmente La Serena y Coquimbo. Esto, causado en parte por la menor densidad poblacional en el campo, que reduce la cantidad de votantes y asistencia a las urnas. Otro de los factores es la dispersión geográfica, que ha traído consecuencias en la movilización de los ciudadanos campestres, quienes no siempre pueden dirigirse a los locales de votación. A esto se le suman las dificultades en el transporte público y cuestiones geográficas.
En su geografía, la región posee valles que se extienden por el norte del país y montañas que provocan la llamada “fricción de distancia” en la separación de kilómetros entre zonas urbanas y sectores rurales. Para excusarse en caso de no poder asistir a votar, la normativa permite hacerlo cuando la distancia máxima es de 200 kilómetros, pero muchas localidades enfrentan trayectos de 80 o 90 kilómetros, que, pese a ser más breves, siguen trayendo dificultades para adultos mayores o familias que no pueden movilizarse.
Además, en comunas rurales, existe una disminución de población debido a la necesidad de oportunidades escolares y laborales, que obliga a los habitantes a migrar del campo hacia la ciudad. José Fabián López, académico del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de La Serena resalta que “las personas que habitan las zonas rurales por lo general no están inscritas en los padrones electorales de su comuna, pues se desplazan a otras ciudades por cuestiones laborales”.
Según datos del SERVEL, publicados en el sitio web EMOL, las comunas de la región de Coquimbo con menor porcentaje de participación fueron las siguientes:
- Canela: 81.21%
- Salamanca: 81.16%
- Río Hurtado: 81.12%
- La Higuera: 80.37%
- Combarbalá: 79.01%
Salamanca con 20.031 votantes, fue la cifra más alta de todas las comunas con menor porcentaje de concurrencia a las urnas. En Combarbalá fue 9.748, superando a la anterior comuna en cuanto a número de sufragantes, pero aun así obteniendo el porcentaje más bajo de toda la región. Por su parte, en Canela los votantes fueron 7.683. La Higuera contó con 3.893 y Río Hurtado con 3.820, hasta ahora, el menor número de asistentes. En promedio, estas cinco comunas tienen un 80.57% de participación. En contraste, La Serena y Coquimbo fueron las comunas con más asistentes, con 167.018 y 158.841, respectivamente.
El ejercicio del voto puede ser garantizado con diversas estrategias
López añade que entre los desafíos que enfrenta el SERVEL, están la necesidad de acercarse a los habitantes de estas zonas más aisladas y facilitar su acceso al sufragio. Recomienda “tener cartografías de la población actualizada y sobre todo contar con personas que estén dispuestas a ser veedores de estos procesos para que se asegure la participación de las comunidades rurales. Sería ideal tener un voto móvil o un voto digital”.
El padrón electoral ha demostrado un aumento en la participación electoral regional pese a la disparidad general dependiendo de las comunas. Los resultados publicados por EMOL sobre las elecciones presidenciales del pasado 16 de noviembre indican que en la región de Coquimbo votaron 557.635 personas, lo que representa un 82.7% de la participación electoral de toda la región, cifra que ha superado a la participación de las elecciones presidenciales del año 2021, con un 42.82% y 267.015 votantes.

Las diferencias culturales presentes en las comunidades rurales requieren que el proceso de votación se adapte a su realidad. Otras recomendaciones del académico José Fabián López son facilitar mesas especiales o sitios alternativos y cercanos a los territorios rurales para permitir un fácil acceso al sufragio y atender las necesidades específicas de los ciudadanos. De esta manera, comenta que es posible disminuir la abstinencia por el derecho a voto y el fenómeno de la desafección política.
La colaboración entre el SERVEL y municipalidades de cada comuna permitiría asegurar que dichas zonas rurales no terminen siendo excluidas en épocas de elecciones y que sus residentes puedan ejercer sus derechos como ciudadanos en condiciones equitativas. Hoy, la región de Coquimbo goza de una mayor participación y ha superado resultados anteriores, pero siguen existiendo problemáticas que impiden una apropiada participación.
Conseguir la equidad electoral requiere del compromiso tanto de ciudadanos como de autoridades. Los habitantes de la región sean de sectores urbanos o rurales, han demostrado un mayor compromiso con las decisiones democráticas del país. Es un desafío que apela a todo Chile y, si se integra la realidad de miles de habitantes rurales, será posible construir un proceso electoral con una participación ecuánime y sostenida para las próximas votaciones.