Vecinos destacan fiscalizaciones en Avenida Costanera ante escenarios nocturnos
29 de abril de 2026

En el marco de operativos de fiscalización en Coquimbo, la discoteca Oxígeno fue clausurada por autoridades municipales tras incumplir con la posesión de patentes y permisos relacionados a la venta de alcohol. En relación a las fiscalizaciones efectuadas en el sector, vecinos y locatarios señalan que la sensación de seguridad varía según la época, horario y condiciones de iluminación, entre otros.
Los vecinos del sector indican que las fiscalizaciones nocturnas son principalmente realizadas por Carabineros y personal de Seguridad Ciudadana de Coquimbo (DISEP). Respecto de esta última, afirman que mantienen una coordinación constante con la institución policial y, también trabajan directamente con Policía de investigaciones, Policía Marítima y también con Fiscalía. Asimismo, comentaron que tienen un convenio firmado con OS-14, “donde un Carabinero junto a un inspector municipal realizan patrullajes a bordo de un móvil DISEP”.
Habitantes y locatarios del sector coinciden en que las fiscalizaciones y patrullajes nocturnos son frecuentes. Así lo explica Camila Callejas, quien reside en la Avenida Costanera, “sí, son bastante frecuentes, por lo menos de jueves a domingo siempre están en la noche”. Por su parte, Susana Cifuentes, trabajadora del Restobar OVO Beach afirmó que Carabineros efectúa controles nocturnos todas las jornadas en las inmediaciones donde trabaja.
Desde DISEP indican que, “actualmente realizamos patrullajes preventivos durante diversas horas del día” y que los fines de semana reciben una mayor cantidad de llamados debido a un mayor flujo de personas en el sector, aunque han disminuido desde el fin de temporada veraniega.
Por su parte, Susana Cifuentes señala que en contextos de mayor afluencia de público existen más fiscalizaciones, “controlan sobre todo cuando hay eventos en Enjoy Coquimbo, supervisan autos mal estacionados y cuidadores informales”, sobre este último punto, DISEP destaca la gran cantidad de multas cursadas a cuidadores informales de vehículos, donde cada uno está identificado por nombre y RUT, “son alrededor de 140 personas catastradas y hay alrededor de 390 infracciones cerradas”.
Juan Diego García, Director de Seguridad Pública, señaló para una nota a La Serena Online que al menos en febrero de 2026, con su equipo de televigilancia y drones, alcanzaron un total de 206 horas de vuelo donde en porcentajes, el 68% fue preventivo, mientras que el 22,3% es relacionado a apoyos y colaboraciones realizadas por Armada, PDI y Carabineros. Asimismo, en enero de 2026 el número de seguridad municipal recibió más de 2.200 llamados, muchos asociados a incivilidades y situaciones de emergencia. Pese a la presencia de controles constantes, vecinos y trabajadores coinciden en que la fiscalización podría reforzarse, “podría ser más todavía”, plantea Callejas. Por su parte, la locataria Erna Ramírez asegura que existe una vigilancia constante y que gracias a cámaras instaladas en su cafetería llamada Café La Silla, afirmó que, “puedo ver que hay harto patrullaje, ahora sí está más tranquilo, hay más vigilancia, aunque nunca va a ser suficiente”, cerró. En cuanto a los procedimientos más recientes efectuados, vecinos destacan cambios en la dinámica del sector tras la clausura de la discoteca Oxígeno. El operativo realizado en la Avenida Costanera por autoridades de la Municipalidad de Coquimbo, confirmaron el cierre del recinto por no contar con patente ni permisos para la venta de alcohol, además de la incautación de bebidas alcohólicas.
Desde el local, indicaron que están ejerciendo acciones legales, según informaciones de Mi Radio. Mientras que locatarios del sector respaldan la medida. Erna Ramírez, sostiene que mientras el recinto funcionaba era complicado el ambiente, había consumo de alcohol en la vía pública y se registraban riñas.
Medidas que de acuerdo con vecinos y trabajadores del sector, han logrado establecer un mayor control y percepción de seguridad en la zona, especialmente durante las noches. Sin embargo, la mayoría coincide en que las incivilidades persisten y que la sensación de seguridad sigue siendo variable, a pesar de las asiduas fiscalizaciones realizadas en la zona.
