Testimonios de vecinos: “Vivo al lado de una toma”
3 de septiembre de 2025


Dada la sensibilidad de esta situación y la naturaleza inédita de las declaraciones, todos los testimonios presentes en el relato han solicitado proteger su identidad mediante el uso de iniciales. Este material ha sido elaborado con el consentimiento expreso de los participantes, garantizando su total seguridad y confidencialidad.
El campamento La Varilla, situado en la periferia de la conurbación La Serena - Coquimbo al nororiente del sector la Compañía Alta, comenzó a establecerse hace más de cuatro años. En un principio, con la llegada de estas familias al terreno fiscal, no se anticipó la magnitud del crecimiento poblacional ni los impactos que esto generaría, como la actividad delictiva y la expropiación de servicios básicos, problemas que persisten agravándose con el tiempo.
De acuerdo con la información proporcionada por la Seremi de Vivienda y Urbanismo, la toma La Varilla alberga tres grandes campamentos: Tierras Añañucas y Quebrada Desierto Florido, catastrados en el año 2019, y El Triunfo, catastrado en el año 2021. Los tres campamentos acogen alrededor de 261 familias de diversas nacionalidades, entre ellas chilenos, haitianos, colombianos, venezolanos y peruanos.

En 2020 se inició un Diagnóstico Socio Territorial y un Plan de Acompañamiento Social y Comunitario (PASYC), el cual culminó el 2021. En las reuniones sostenidas con las familias durante este proceso se identifican problemáticas como la seguridad, sobre todo en la noche, debido a que el sector se encuentra alejado de la ciudad y no cuenta con la iluminación necesaria en las calles y pasajes al interior del polígono (construidos por las familias), para transitar de forma segura.
Es importante destacar que el SERVIU, a través del Programa de Asentamientos Precarios, atiende a campamentos que se encuentran en el catastro del MINVU, actualizado en marzo del año 2024, implementando un plan de acción social que está enfocado en disminuir la vulnerabilidad habitacional de las familias que habitan estos campamentos, proporcionando soluciones habitacionales definitivas. Por su parte, la Seremi de Bienes Nacionales declara que: “en las fiscalizaciones hemos constatado distintas realidades, primero que existe una necesidad de una primera vivienda, y, por otra parte, existen personas que cuentan con una segunda vivienda y algunos emprendimientos como silvoagropecuarios, desarmadurías e incluso extracciones de áridos”.
A pesar de los esfuerzos por abordar esta problemática, parece subestimarse el impacto principal: la afectación continua y directa que sufren los vecinos del sector.
Hace tres años, la población Alto Oriente I, ubicada frente al campamento, celebraba la entrega de nuevas viviendas; un sueño que finalmente se materializaba. “Todos estábamos contentos y muy ilusionados por tener nuestra casa propia, pero luego de unos meses comenzamos con los problemas que hasta hoy permanecen”, relata C.A.A.C., vecina del sector, perteneciente a una de las familias beneficiadas.
Desde la inauguración, la población ha enfrentado una serie de complicaciones que van desde problemas de electricidad hasta dificultades con el suministro de agua. Los residentes se han visto afectados por cortes de energía repentinos y bajadas de voltaje, consecuencia de la conexión ilegal de cables a los postes de la zona, presuntamente realizada por individuos provenientes de La Varilla. “Se pusieron muchos reclamos, y gracias a eso, el año pasado la Compañía General de Electricidad (CGE) vino junto a Canal 13 a sacar todos los cables enterrados en el suelo y que llegaban a los postes, pero después en la noche se estaban colgando de nuevo” agrega.
El suministro de agua no queda exento a estas problemáticas. “Inicialmente el robo de agua se producía desde el grifo externo del Complejo Deportivo ubicado en Los Llanos 2, lo que resultaba en una disminución de la presión y cortes en el suministro. Ante eso, las autoridades retiraron el grifo externo, pero ahora todo sigue igual con los ladrones buscando grifos dentro de la misma población” relata C.N.Z.A., vecina de la Villa Bicentenario ubicada a un costado del campamento.
Por otro lado, afirma que la inseguridad también ha alcanzado niveles preocupantes en la zona. La presencia de un camino de tierra que conecta con el Terminal Lincosur se ha convertido en un punto crítico donde los residentes enfrentan el riesgo de ser víctimas de asaltos perpetrados presuntamente por individuos del sector. “Ese camino es el foco donde las personas asaltan a quienes transitan, ya sea en vehículo o a pie. Con motos paralizan a los vehículos y los asaltan. Hechos que incluso, ocurren en el día, pues el terreno es eriazo, y abarca un radio redondo, entonces se presta para eso” relata.
La situación delictual ha afectado no sólo a los propios vecinos del sector, sino que también a visitantes que se dirigen con frecuencia al Cementerio Municipal de Las Compañías, emplazado desde 1983 en el sector que ahora se encuentra rodeado de campamentos irregulares. Tal es el caso de D.A.A.R., ciudadano de La Serena, quien ha experimentado de primera mano los efectos de este aumento en la inseguridad junto a su familia.
"La toma ha hecho que haya mucho más tránsito de vehículos de todo tipo y, al menos para mi familia y para mí, ha generado inseguridad cada vez que vamos" relata. "Las veces que salía tarde, a la hora de cierre del cementerio, muchas veces 'vitrineaban' a mi familia con un mismo auto, dando vueltas varias veces. Incluso una vez intentaron asaltarme”. Esta situación le ha llevado a no poder permanecer el tiempo que quisiera visitando a su difunto padre, siendo obligado a marcharse antes para evitar enfrentamientos o posibles peligros.
"Quiero aclarar que no se trata de algo exclusivo de 'extranjeros'. Las cuatro veces que me ha pasado, han sido personas de todo tipo, incluso chilenos. Todos por igual, solo que la situación delictual ha hecho que haya más movimiento de gente por esos lados" añade.

Apoyo de fundaciones en La Varilla
En lo que respecta a la asistencia social, hay organizaciones sin fines de lucro que han extendido su mano a los habitantes y a los animales que se encuentran en La Varilla, reconociendo las dimensiones sociales y humanitarias involucradas en este proceso.
Una de estas entidades es una fundación dedicada principalmente al apoyo de adultos mayores que tomó la decisión excepcional en 2021 de ayudar a cerca de 30 familias de los campamentos. Su labor se centraba en proporcionar ayuda a adultos, niños y bebés, ofreciendo tanto ropa como alimentos. Esta decisión fue impulsada por la urgencia de la situación y la escasez de recursos que enfrentaban en ese año. Sin embargo, según relata la Directiva de la fundación, las donaciones de ropa que entregaban de buena voluntad eran posteriormente vendidas en las ferias libres de la zona, situación que las desmotivó, junto con “el disgusto de los beneficiarios por las prendas donadas”, lo que llevó a la fundación a suspender su ayuda.
Asimismo, una fundación dedicada al cuidado de animales rescatados que yacen en el sector, señala que este entorno es propicio para la proliferación de actividades ilícitas, incluyendo el abandono, maltrato y asesinato de animales. “Desde el año 2020 he estado involucrada en rescates de animales, donde se han visto perros desollados, con disparos, apuñalados y con intentos de degollamiento, entre otras cosas” relata la presidenta de la organización.
Los testimonios recabados evidencian la profundidad de los desafíos sociales y humanitarios presentes en la toma de La Varilla. En ese contexto, es fundamental abordar con urgencia esta problemática, proporcionando información clarificada y actualizada por parte de las autoridades sobre las medidas que se están implementando para resolverla, al mismo tiempo que en la planificación de nuevas estrategias que fomenten la seguridad de toda la comunidad, se consideren prioritariamente a los vecinos y a los animales afectados, puesto que estos grupos vulnerables enfrentan una realidad que impacta directa y continuamente en su calidad de vida y bienestar.