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Colmenas en la caleta: Vecinas de Chungungo innovan en su comunidad con agroapicultura

3 de septiembre de 2025

Colmenas en la caleta: Vecinas de Chungungo innovan en su comunidad con agroapicultura
Rodrigo Pizarro Cortés
Por Rodrigo Pizarro Cortés

La iniciativa femenina cuenta con seis colonias productoras de miel y cultivos de vegetación autóctona en un panorama de escasez hídrica. Tras un proceso de más de tres años de trabajo colectivo, estos insectos logran ser aceptados por las personas del pueblo y proyectan una incipiente área de desarrollo turístico.

Un inusual paisaje con muchas abejas es lo que presencian las personas de Chungungo, en la comuna de La Higuera, un escenario que resulta posible gracias al emprendimiento que impulsaron diez mujeres de la Agrupación Entre Costa y Niebla para instalar la actividad en la zona. Este inédito proyecto agroapícola mezcla la crianza de estos insectos y el rescate de plantas nativas para generar un polo de atractivo turístico en la localidad costera.

La iniciativa tiene lugar al costado de la posta del sector, un terreno de 2 mil metros cuadrados que dispone de un vivero situado a 500 metros del mar. En este espacio, las productoras plantaron 50 árboles nativos, así como decenas de variedades frutales, además de cultivos de hortalizas, hierbas medicinales y flores. A partir de esta flora melífera y el uso de agua desalinizada, sostienen seis colmenas, cada una con un nombre que representa la identidad del pueblo.

La presidenta de la agrupación, Carmen Castillo, narra que el proyecto surgió hace tres años como una propuesta del apicultor Cristian Fuentes, quien consiguió el financiamiento de la Compañía Minera del Pacífico (CMP) como parte del Plan de Desarrollo Turístico de Chungungo. En esta línea, la dirigente comenta “fue toda una novedad, porque nunca habíamos trabajado con abejas en la zona y ninguna de nosotras tenía los conocimientos. Por eso, asistimos a capacitaciones durante más de un año en la junta de vecinos”.

El desarrollo de este proyecto entrego a este grupo de diez mujeres una serie de vivencias compartidas. Al respecto, Castillo señala que han estado insertas en un proceso de continuo aprendizaje lleno de experiencias gratificantes, entre las que rescata “el arduo trabajo para habilitar y dar vida el terreno” o “la gran felicidad por el logro que significó el nacimiento de la Chungungana, la primera abeja reina”.

Particularmente, otra de las integrantes de la Agrupación Entre Costa y Niebla, Erika Cuevas, sostiene que su introducción en la apicultura generó un cambio profundo en ella. “Mi primer contacto con las abejas fue algo maravilloso. Esa vez, sentir su zumbido me transportó a una sensación desconocida y generé una conexión con ellas”, relata la mujer de Chungungo. En ese sentido, explica que “este es un proceso muy enriquecedor, pues son animales muy sabios, una aprende a aceptarlas y cuidarlas al observar su comportamiento”.

Valoradas por la comunidad de Chungungo

El grupo de emprendedoras recuerda que inicialmente existía cierta inquietud en el pueblo por las colmenas, debido al temor de los habitantes de recibir alguna picadura. Frente a esta situación, Cuevas señala que “las mujeres de la agrupación hicimos un trabajo con la gente para enseñar que las abejas no venían a invadirnos, por el contrario, llegaron para aportarnos muchos beneficios al polinizar nuestras plantas”.

Con el tiempo, los esfuerzos realizados generaron un cambio en la percepción acerca de estos insectos, hecho al que apunta la presidenta de Entre Costa y Niebla, quién destaca que “ahora las personas ven a las abejas y las relacionan con nuestro proyecto. Ya no les tienen miedo, porque sienten que son parte de nuestro pueblo, entonces también las cuidan”.

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Fotografía: Carolina Gajardo

De manera similar, Claudia Gálvez, integrante de la organización, también evidencia una evolución del panorama, pues indica que “el año pasado, varios vecinos nos comentaron que sus árboles tuvieron más frutos gracias a que nuestras abejas habían ido a polinizar”. A esto agrega que “a los niños les atrae tanto este tema que regularmente vienen a visitar el vivero e incluso vamos a las escuelas para explicarles”.

El futuro próspero de la agroapicultura

A vista de los resultados obtenidos por la iniciativa durante estos años, el Seremi de Agricultura de la Región de Coquimbo, Christian Álvarez, valora “la gran resiliencia del grupo femenino, dado que resulta complejo desarrollar actividad agropecuaria en una zona costera con escasez hídrica y que no acostumbra a realizar labores agrícolas.” En esa línea, puntualiza que “este proyecto tiene un tremendo potencial, pues puede complementar la producción agroapícola con el turismo”.

Esta misma visión comparten las integrantes de la agrupación, quienes ven la oportunidad de ingresar en el mercado con sus productos. Al respecto, Castillo manifiesta “queremos trabajar con artículos elaborados a partir de la miel y la cera que sacamos, además de vender las plantas medicinales que cultivamos”.

Por esa razón, aunque actualmente no reciben un salario con esta actividad, ven cada vez más factible obtener beneficios económicos. Así lo contempla Magali Báez, quien sostiene que “esperamos generar un ingreso para nuestras familias, ya que esta iniciativa permite destacarnos en esta pequeña caleta en que abundan los emprendedores dedicados al turismo”.

De esta manera, la introducción de la producción agroapícola a manos de la Agrupación Entre Costa y Niebla, no sólo aporta a la comunidad de Chungungo, que hoy aceptan a las abejas como parte del pueblo, sino que también abre oportunidades para las propias emprendedoras, las que pueden incursionar en una potencial actividad turística bajo este innovador proyecto.